Limpieza con agua a presión para eliminar contaminantes y preparar superficies antes de aplicar sistemas de protección anticorrosiva.
La limpieza con agua a presión, también conocida como hidroblasting o waterjetting, es un método fundamental en los trabajos de protección anticorrosiva. Mediante chorros de agua a alta o ultra alta presión (UHP), permite eliminar eficazmente óxido, sales, pinturas deterioradas y otros contaminantes, dejando la superficie perfectamente preparada para la aplicación de nuevos recubrimientos.
A diferencia de otros sistemas de limpieza, no requiere el uso de productos químicos agresivos, lo que la convierte en una alternativa más respetuosa con el medio ambiente y, en muchas aplicaciones, capaz de ofrecer resultados comparables o incluso superiores al chorro de arena.